Espectaculares condiciones meteorológicas en un día que prometía agua. Tres jugadores en la pista: Arturo, Juan y las líneas. Creo que pasé de diez las veces que la pelota dejó la huella blanca, Arturo se desanimó un "bastante" por este motivo. Alguien del público me gritó, que la zona roja también valía... Otra vez gracias al saque me puse en un 5-1 que a Arturo le hizo mella, porque el crono juega muy en contra del que se despista los primeros minutos. El resto del partido se fue igualando, pero la distancia inicial pesó como una losa.
Lecciones aprendidas: Jugar a 10 juegos en un hora, calentamiento incluido, se me antoja muy poco tiempo para disfrutar de esta liguilla, sin estrés...
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